Muchos países han suscripto al Protocolo de Kyoto y por lo tanto deben reducir sus emisiones de CO2 a la atmósfera. Pero no es tan fácil.
España entre los años 1990 y 2003 incrementó sus emisiones en un 41,7 % y advierten que “España es el primer país de la UE en el ranking de contaminación atmosférica, con 35 puntos por encima de los compromisos de Kyoto”.
Ayer finalizó la ronda de conversaciones sobre cambio climático reunida en Accra, la capital de Ghana, y según palabras de Yvo de Boer, Secretario General de la Convención Marco de la ONU, el balance del encuentro fue alentador.
El objetivo de estas negociaciones es crear un nuevo instrumento que reemplace al Protocolo de Kyoto sobre emisiones de gases de efecto invernadero que vence en el 2012.
La Comisión Europea se encuentra alentando el Proyecto CO2SINK que tiene como fin ayudar a las industrias a que reduzcan sus niveles de emisión de gases de efecto invernadero.
Debemos saber que el CO2 es considerado el gas principal que causa el calentamiento global. Lo que busca ete proyecto es fomentar los sumideros de carbono, es decir, almacenar el gas, en este caso, bajo tierra.
Según manifestaciones recientes de la organización “Global Reef Alliance” (GRA), con sólo aprovechar el 1 % de la energía que producen las mareas sería suficiente para abastecer las necesidades energéticas del planeta.
Se debe aprovechar, donde sea posible y no cause gran impacto ambiental, ya que es un tipo de energía que no emite gases de efecto invernadero.
Según investigaciones recientes de la WWF/Adena, las emisiones per cápita de CO2 de España por consumo de petróleo superan en más de un 260 % la media mundial.
Es por este motivo que lanza el nuevo Observatorio de Petróleo cuyo objetivo es informar sobre las consecuencias que puede tener en el clima el actual consumo de este recurso.
Bolsas y Mercados Españoles (BME) tiene previsto lanzar una plataforma electrónica de negociación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero.
El lanzamiento se realizará la segunda quincena del mes de septiembre de 2008 y llevará el nombre de CODE-BME.
Según la Delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, “la ciudad de Madrid está notablemente más cerca que el conjunto de España del objetivo de Kyoto“.
Según ella afirma, esta ciudad ha sido capaz de contener el incremento de los gases de efecto invernadero entre 1990 y 2004, a un nivel apenas superior al 15 % es decir, 32 puntos menos que el resto de España que se situó en un 47%.