Los CDs y DVDs que ya no se utilizan se han convertido en un problema ambiental, debido a que se producen tanto a nivel industrial como casero y en general se desechan como cualquier otro tipo de basura, sin tener en cuenta la pre-selección y el tratamiento posterior, que toda basura electrónica necesita cuando ya no es útil.
Los discos compactos se crean en procesos sumamente contaminantes, además están realizados en plástico, mayormente policarbonato, también contienen aluminio, laca y colorantes todos compuestos que no son biodegradables. Seguir leyendo »
Sin dudas lo que se aprende de chico se hace mejor de grande, y en un mundo en plena crisis ambiental como en el que vivimos, inculcarle a los más pequeños el cuidado del medio y la costumbre de reciclar y no contaminar es casi una obligación para la población adulta.
Hay muchos métodos para enseñarle a los niños a ser respetuosos con el mundo, pero la mejor manera es que aprendan jugando, de manera natural y divertida haciendo que se convierta en algo continuo, preparando actividades los fines de semana e incentivando día a día las buenas costumbres: cerrar el grifo, no tirar papelitos al suelo, etc..
Debido al continuo crecimiento de ofertas en el mercado lo cierto es que los ordenadores y otros aparatos informáticos se convierten en producto de desecho en un plazo no mayor de 4 años, representando toneladas de residuos de elementos tóxicos, como plomo, cadmio y plástico al año, por cada país.
Si bien la realidad es que la gran mayoría de estos elementos obsoletos son acumulados en los propios hogares u olvidados en fábricas de almacenamiento, lo cierto es que es posible su reciclaje, para evitar toda la contaminación que representan y además proponer la reutilización de esos elementos en nuevos productos.
Una de las formas en que podemos contribuir al cuidado del medio ambiente, es a través del minimizado o reducción de la cantidad de plásticos utilizados en nuestros hogares.
Por eso es importante que podamos cambiar nuestros hábitos y apliquemos la teoría de las “3 R” (reducir, reutilizar y reciclar) que es válida para toda clase de residuo.