El metano es el segundo gas que más contribuye en el efecto invernadero formando parte de tierras húmedas, vertederos, combutisbles fósiles, arroceras, animales rumiantes y combustión de biomasa.
A pesar de que sus emisiones respecto de las de dióxido de carbono son mucho menores, la influencia en el calentamiento global es muy superior a este último. Formado por la descomposición de residuos orgánicos, procesos de digestión y defecación de animales, digestión anaeróbica de la biomasa, intervención de las plantas y árboles, pantanos, o incluso en plantaciones de arroz como bacterias.
En esta oportunidad hablaremos de uno de los gases más contaminantes de hoy en día en el efecto invernadero y principal causante del deterioro atmosférico.
Este gas es conocido como dióxido de carbono y es consecuencia de los distintos procesos industriales que el hombre utiliza para producir energía.
Diferentes estadísticas que se pudieron dar a conocer hace pocos días entre los principales medios y entes reguladores de energías renovables determinan a España como el segundo país mayor productor de energía eólica del mundo.
El primer puesto es para Alemania con 17.743 megavatios al año, y el tercer puesto es para Estados Unidos muy lejos con 8.500 megavatios.