La iniciativa municipal fue presentada por Ana Botella, delegada de Medio Ambiente, y tiene por objeto limpiar el agua de Madrid y generar empleos, además de reducir emisiones.
Según algunos estudios del tema, un litro de aceite usado, vertido por el desague de un hogar contamina 1.000 litros de agua. Los beneficios obtenidos por este proyecto servirán para construir plantas potabilizadoras.
Ya hemos hablado sobre la contaminación sonora o acústica y cómo podemos nosotros evitar seguir contaminando nuestro hábitat con simples precauciones.
Ahora veremos directamente las consecuencias que la denominada “contaminación invisible” puede llegar a causar en distintas personas que sean expuestas a altos grados de decibelios.
La contaminación de agua dulce se reduce básicamente a cualquier cambio se produzca en los ecosistemas marinos ya sea de manera natural o artificial.
Las consecuencias que pueden llegar a tener estas contaminaciones pueden ser variadas y de distintas magnitudes, algunas pueden disminuir el buen hábitat del hombre en relación a dichas aguas y otras incluso pueden llegar a destruir comunidades acuáticas enteras.
La contaminación sonora es todo aquel exceso de sonido que supere el limite soportable de audición que actualmente es de 50 db_(a).
Por lo tanto todo aquel sonido superior a ese límite es considerado ruido y puede provocar distintos tipos de consecuencias en las personas pero todas de efecto negativo, por lo tanto es denominado contaminación acústica o sonora.
Según un artículo publicado en la revista “Archives of Internal Medicine” afirma que el sistema cardiovascular es el más afectado por la contaminación ambiental.
El estudio, perteneciente a la Universidad de Harvard en Estados Unidos, comprobó que las personas que estuvieron expuestas durante mayor cantidad de tiempo a niveles de contaminación, tenían tiempos de coagulación más cortos.