Hemos notado o hemos escuchado en algunas ocasiones que se habla acerca del efecto que produce el cambio climático en la salud.
Claro está que el traspaso de temperaturas provoca un desequilibrio biológico al cual el cuerpo debe adaptarse incluso siendo víctima en algunas ocasiones de distintas enfermedades que se aprovechan de este mismo estadio.
Según un nuevo estudio realizado por WWF/Adena, la sequía, en el Mediterráneo, tiene serias consecuencias económicas y ambientales.
La escasez de agua, junto con la disminución de las precipitaciones (producto del cambio climático) supone un importante desafío tanto a corto, como a mediano y largo plazo.
Según información reciente comunicada por el IPCC (Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático) en la vigésimo novena reunión, celebrada en Ginebra, los glaciares se están derritiendo a una velocidad récord.
Los datos indican que el ritmo anual al que se derriten los glaciares se ha doblado y que la pérdida anual registrada en el decenio 1996-2005 fue el doble que la producida en el período 1986-1995.
Ya se comienzan a sentir los primeros síntomas del calentamiento global y es por este motivo que ambientalistas advierten a Australia y Nueva Zelanda que se preparen para recibir a los refugiados de Oceanía.
Estas migraciones serían ocasionadas por el cambio climático y los países más afectados serían las naciones insulares del océano Pacífico.
WWF/Adena ha realizado una nueva investigación, en este caso ha presentado una serie de casos, procedentes de cuatro continentes, demostrando que las intervenciones para mejorar la situación de los sistemas acuáticos ha aumentado la capacidad de amortiguar los impactos del cambio climático.
El informe se denomina “Agua para la vida: lecciones para la adaptación al cambio climático mejorando la gestión de los ríos para las personas y la naturaleza“.
Las autoridades aun tratan de definir cual fue el desastre que genero más de un centenar de pingüinos muertos y algunos agonizando en las costas del Río de la Plata, en Uruguay.
Las organizaciones de fauna no dan a basto tratando de recoger las aves que no dejan de llegar cubiertas de una sustancia que no han podido definir, pero que contamina el plumaje y poco a poco va exterminando a los animales.
A poco más de un mes de la erupción del volcán Chaitén, ubicado a 10 km al noreste de la ciudad de Chaitén, en la Región de Los Lagos, Chile, sigue sin conocerse el impacto que las cenizas provocan a la fauna del lugar y que afecta seriamente a los lagos y ríos.