Estudios desarrollados en el marco del Global Cooling: Increasing World-wide Urban Albedos to Offset CO2, revelan que por cada 10 metros cuadrados de superficie blanca se compensaría una tonelada de CO2.

Esto se basa en que los tejados blancos y las superficies refractarias invertirían los efectos del calentamiento global, teniendo cualidades refrigerantes  muy efectivos.

El estudio revela que:

“Si las 100 ciudades más grandes del mundo pintaran de blanco los tejados de sus edificios y cambiasen el pavimento por materiales más reflectantes -como cemento en lugar de asfalto- se produciría un efecto refrigerante a nivel global [...] que compensaría el calentamiento causado por el total de los gases causantes del “efecto invernadero” emitidos cada año por todos los países del mundo”.

Referido: Eco.microsiervos

Publicado por

Deja tu comentario en este artículo

0 comentarios

Redactar un nuevo mensaje





Categorías